
Los consultorios médicos privados aplicaron incrementos más significativos en el precio de sus servicios debido a la creciente demanda por el declive del sistema de salud pública, así como por los mayores costos en el sector, los seguros y las nuevas tecnologías.
Al monitorear las 55 principales ciudades del país, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) halló que las consultas se encarecieron 4.8% en junio, la mayor alza de precio desde que comenzó este año y llevan dos meses seguidos subiendo más rápido que la inflación.
Existen diversos factores que impulsan los precios de las consultas y el principal tiene que ver con el debilitamiento del sistema público durante los últimos años, opinó Luis Fernando Hernández Lezama, presidente del Comité Técnico de Soy Paciente.
“Se ha modificado sustancialmente la forma en que más personas acuden al médico. La Secretaría de Salud indica que en los últimos años hay un alza importante de personas que asisten a consultorios de farmacia y también existe un incremento en consultorios ligados a domicilios de personas que ponen sus pequeños consultorios en su casa”, explicó el también miembro del Consejo Consultivo de Salud Digna.
El sondeo Tendencias Médicas Globales de WTW, elaborado con información de 346 aseguradoras de salud y corredores de 91 países, reveló que 74% de las participantes del sector señalaron como el principal impulsor de los precios a las nuevas tecnologías. Le siguen el declive de los sistemas de salud pública, al registrar 52% de citas.
Los registros del Inegi muestran que la hospitalización general, las operaciones quirúrgicas, los análisis clínicos, las prótesis dentales y varios medicamentos como antibióticos, cardiovasculares expectorantes, gastrointestinales y para diabetes llevan meses ganándole la carrera a la inflación.
La inflación médica fue de 14.5% al cierre del primer trimestre de 2026, de acuerdo con la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF).
Seguros médicos
La combinación de tarifas al alza en servicios de salud y un aumento de 6.7% en el volumen de reclamaciones elevó 12.8% la siniestralidad del ramo, presionando de forma directa los precios de pólizas de gastos médicos mayores.
Los datos de la CNSF indican que el costo medio de siniestralidad en gastos médicos escaló a 74.6%, un avance de 6.5 puntos porcentuales frente al año previo.
Este repunte redujo la rentabilidad de las aseguradoras, cuyas utilidades en el segmento de accidentes y enfermedades cayeron 49.7%, mientras que las específicas de gastos médicos retrocedieron 63.5%, debido a que el crecimiento de los siniestros y la inflación médica superaron el avance en la emisión de primas.
Ante este escenario, la agencia Fitch Ratings señaló que el ramo mantuvo un crecimiento de 11.7%, impulsado por la dinámica de precios. La calificadora anticipa que la reforma sobre la acreditación del IVA generará ajustes tarifarios al alza que, sumados a la inflación del sector, podrían desacelerar la contratación de pólizas e incentivar a los asegurados a reducir coberturas para contener costos.
Al respecto, Alfredo Careaga, director de nuevos negocios de la firma THB México, explicó que la persistencia de incrementos a doble dígito en el costo médico privado derivará en ajustes continuos en cada renovación de contrato.
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Adultos mayores
Detalló que el impacto se distribuye de manera asimétrica en el mercado, ya que los asegurados jóvenes y con menor uso de la póliza registran aumentos de 15% a 20%.
En el segmento de adultos de 60 o 65 años con pólizas individuales se presentan incrementos de 60% o más en lo que va del año, afectando a la población en etapa de retiro laboral y con mayor requerimiento de servicios médicos.
El especialista dijo que sigue pesando el factor de la eliminación de la deducibilidad del IVA en el costo de gastos médicos para las aseguradoras, pero, técnicamente, el cambio relevante está en el acreditamiento del IVA asociado a ciertos pagos de siniestros.
“Como estimación, si se toma un índice de siniestralidad cercano a 77% y se aplica una tasa de IVA de 16% sobre esa base, el impacto bruto puede rondar 10 a 12 puntos porcentuales de prima. No es una regla exacta para todas las pólizas, porque depende de la composición del siniestro, de qué conceptos están gravados y de cómo cada compañía absorbe o traslada el efecto”, explicó.
Agregó que el IVA contribuye con una parte importante del salto de 2026 que se ha registrado en el sector, pero no explica por sí solo la tendencia de varios años.
“La presión estructural viene de la inflación médica, que este año se estima entre 12% a 14%, por encima de la inflación general. A esto se suma la siniestralidad de cada cartera y el perfil de riesgo del asegurado. En pólizas individuales, la edad es una de las variables más determinantes, porque modifica el costo esperado del riesgo. Por eso los adultos mayores enfrentan los aumentos más severos”, dijo.
Añadió que el impacto del IVA es un ajuste de nivel, el cual provoca un alza en el costo conforme las pólizas se renuevan.
“Como muchas pólizas son anuales, ese efecto se irá reflejando durante 2026 e incluso arrastrarse a 2027. Una vez incorporado a la base, el IVA deja de ser fuente de nuevos aumentos: queda permanente en el nivel de costo. Si en 2027 quedara algún remanente, sería la cola de ese ajuste y no un nuevo choque fiscal. Hacia adelante, las alzas deberían ser por la inflación médica y factores recurrentes”, dijo Alfredo Careaga.
El dato
La inflación médica fue de 14.5% al cierre del primer trimestre de 2026, indicó la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF).




