Demócratas recuperan el Congreso en dura derrota a Trump
Los demócratas recuperan el Congreso tras ganar la Cámara de Representantes y el Senado en una jornada histórica que frena a Donald Trump.

En una jornada electoral marcada por una “ola azul”, los demócratas recuperan el Congreso de Estados Unidos tras arrebatar al Partido Republicano el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado. Estos comicios legislativos de mitad de mandato, en los que estuvieron en juego los 435 asientos de la Cámara Baja y 35 de los 100 escaños de la Cámara Alta, funcionaron como un referendo adverso para la gestión del presidente Donald Trump de cara a los dos últimos años de su administración.
El resultado en las urnas estuvo impulsado por el malestar del electorado frente al costo de vida y la coyuntura exterior. Los comicios se celebraron con el nivel de popularidad del mandatario por debajo del 38 por ciento y con un 75 por ciento de los estadounidenses manteniendo una opinión negativa sobre la economía. La inflación pasó del 3 por ciento al inicio de su mandato al 3.7 por ciento actual en medio de su régimen de aranceles globales e inflación en Estados Unidos, sumado al impacto por la guerra con Irán, conflicto que elevó el galón de diésel de 3.75 dólares en febrero a un máximo histórico de 6.52 dólares en septiembre.
Triunfos clave con los que los demócratas recuperan el Congreso
La mayoría opositora en el Congreso de los Estados Unidos se concretó mediante victorias en estados considerados bastiones republicanos, incluso donde Trump se había impuesto en 2024. La mayor sorpresa de la jornada ocurrió en Kansas, donde el triunfo del demócrata Adam Hamilton por un escaño en el Senado representó el primero para su partido en casi cien años, desde 1932. Asimismo, en Texas, James Talarico conquistó un asiento senatorial, logro que un demócrata no obtenía en esa entidad desde 1988.
A estos avances en la Cámara Alta se sumaron las victorias de Roy Cooper en Carolina del Norte y de Annie Andrews en Carolina del Sur —donde su partido no ganaba desde hace más de dos décadas—, además de triunfos en Iowa, Maine y Ohio, y un cierre competitivo en Florida. En Georgia, Jon Ossoff defendió su escaño en el Senado con una amplia ventaja que lo posiciona rumbo a la nominación presidencial de 2028.
Paralelamente, en las gubernaturas, Gina Hinojosa, de origen mexicano, venció a Greg Abbott para convertirse en la primera mujer latina en gobernar Texas —estado sin mandatarios demócratas desde 1991—, mientras que Keisha Lance Bottoms ganó en Georgia y será la primera mujer afroamericana gobernadora de un estado en el país.
Reacción de Donald Trump y nuevo equilibrio en Washington
Tras confirmarse la derrota legislativa para el titular de la Casa Blanca, quien previamente adelantó que gobernará por decreto ante la dificultad para aprobar leyes, el mandatario admitió que el conflicto en Irán y el alza en combustibles influyeron en el resultado. “Yo no estaba en la boleta y si hubiera estado, habríamos ganado de forma arrolladora”, escribió Trump en su red social, aunque reconoció el contraste con el ambiente de sus mítines: “Estoy un poco sorprendido (…) Pensé que lo haríamos mejor”, añadiendo sobre sus adversarios que “hicieron un buen trabajo” y que espera poder trabajar con ellos.
Por su parte, Hakeem Jeffries, quien se perfila como líder de la Cámara de Representantes a partir de enero dentro de este nuevo panorama político en Estados Unidos, declaró tras los comicios: “El pueblo estadounidense se ha pronunciado y lo ha dejado claro. Ya están hartos de los extremistas. Hartos de la corrupción. Quieren un Congreso que cumpla con el pueblo estadounidense. Y eso es exactamente lo que haremos los demócratas de la Cámara de Representantes tan pronto como asumamos nuestros cargos en enero”.
En tanto, Chuck Schumer, quien retomará el liderazgo de la mayoría demócrata en el Senado, atribuyó el resultado a la atención sobre las demandas económicas ciudadanas: “¿Cómo ganamos? Ante todo, nos enfocamos en las familias estadounidenses, en su sufrimiento y en sus necesidades. Están sufriendo. No tienen una buena vida. Y están preocupadas por su futuro y el de sus hijos (…) Las escuchamos y ellas hablaron, sobre todo, de los costos, el caos y la corrupción”.




