No hay transporte público para discapacitados; acusa asociación civil
Cobros excesivos que superan los 100 pesos y una rotunda falta de empatía por parte de los choferes hunden en la marginación a los usuarios en silla de ruedas, quienes exigen la intervención urgente de las autoridades para frenar la discriminación tarifaria y garantizar una movilidad con trato digno.

El sistema de transporte público de Tabasco atraviesa por una severa crisis de accesibilidad que vulnera de manera cotidiana los derechos fundamentales de las personas con discapacidad; dio a conocer Cecilia Herrera Zapata, representante e integrante de la Asociación Tabasqueña de Minusválidos quien denunció públicamente que el servicio que se ofrece en la entidad es rotundamente pésimo, transformando cada intento de traslado urbano en un auténtico calvario.
Dejando en claro que, las personas que dependen de una silla de ruedas enfrentan a diario la indiferencia de una red de transporte insensible, deficiente y totalmente ajena a las exigencias mínimas de inclusión y accesibilidad que requiere este sector vulnerable de la población.
Según detalló la activista, los taxistas operan con una preocupante falta de cultura y solidaridad hacia los usuarios con movilidad reducida, cobrando tarifas arbitrarias que rebasan con frecuencia los 100 pesos por viaje.
Este sobreprecio desmedido supera en gran medida las tarifas autorizadas y las cuotas ordinarias, golpeando con fuerza la economía de familias que ya de por sí enfrentan gastos elevados vinculados a sus condiciones de salud y rehabilitación.
La problemática se profundiza debido a la apatía y el desinterés de los conductores de las unidades de transporte público, quienes se niegan rotundamente a descender de los vehículos para prestar el apoyo físico indispensable.
Esta omisión obliga a que sean los propios familiares o acompañantes del usuario quienes asuman la pesada labor de realizar maniobras de ascenso, descenso y acomodo de las sillas de ruedas.
La recurrencia de estas situaciones pone al descubierto la ausencia total de capacitaciones en materia de atención prioritaria, así como una notable carencia de sensibilidad humana dentro del gremio de choferes.
Frente a un panorama caracterizado por opciones de traslado de emergencia sumamente escasas y costosas, la Asociación Tabasqueña de Minusválidos hizo un llamado enérgico a las autoridades competentes para poner un freno inmediato a estos abusos.
La organización demandó la aplicación estricta de sanciones a las unidades que alteren las tarifas o incurran en actos de discriminación, al tiempo que urgió a diseñar políticas públicas integrales.
Los ciudadanos con discapacidad en el estado demandan un esquema de movilidad verdaderamente incluyente que garantice el derecho a un libre tránsito seguro, justo y, sobre todo, respetuoso de la dignidad humana.




