¿Conocías el Jabón artesanal de corozo? Su origen en Chontalpa
El jabón artesanal de corozo es una práctica tradicional de la Chontalpa que aprovecha la palma Attalea butyracea y sus conocimientos campesinos

En la región de la Chontalpa, el jabón de corozo representa una práctica artesanal que combina el aprovechamiento de la naturaleza con conocimientos campesinos transmitidos entre generaciones.
Un estudio publicado en Polibotánica identificó que la palma utilizada para elaborar este producto es Attalea butyracea, especie conocida localmente como corozo o guano.
La investigación documentó el proceso mediante entrevistas, recorridos de campo, revisión de herbarios y participación directa de habitantes de la región.
Jabón de corozo y la palma que lo hace posible
La Attalea butyracea se encuentra asociada principalmente con pastizales ganaderos, acahuales y cultivos de cacao en la Chontalpa.
Aunque históricamente los llamados corozales fueron abundantes, la transformación del entorno natural durante el siglo XX provocó una importante reducción de sus poblaciones. Actualmente, algunos ejemplares sobreviven en terrenos ganaderos y cacaoteros.
Elaborar jabón de corozo requiere recolectar frutos maduros, separar sus componentes, extraer la grasa y combinarla con lejía obtenida a partir de ceniza, mediante un proceso de saponificación desarrollado con tecnología local.
La investigación encontró que el procedimiento demanda tiempo, esfuerzo y experiencia, además de registrar una merma cercana al 94 por ciento de la materia prima. Los frutos maduros pueden recolectarse principalmente entre junio y septiembre.
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Jabón de corozo conserva más que una receta
El valor de este jabón no se limita a su función de limpieza. El estudio registró 16 usos diferentes de 10 partes de la palma, incluidos aprovechamientos de las hojas, frutos, semillas, savia y residuos.
La cáscara, por ejemplo, puede utilizarse como combustible y para producir humo que ayuda a ahuyentar mosquitos, mientras que el agua residual del proceso ha sido empleada tradicionalmente para combatir pulgas y, según los testimonios recopilados, en algunos usos relacionados con problemas de la piel.
La investigación también destaca que el conocimiento relacionado con el jabón de corozo se encuentra en riesgo de desaparecer debido a que su elaboración es cada vez menos frecuente.
La reproducción del proceso con campesinos de distintas generaciones permitió documentar y transferir conocimientos sobre la maduración del fruto, la extracción de grasa y la preparación de la lejía.
Así, este jabón se convierte en una muestra de la riqueza biocultural de Tabasco y de la importancia de preservar los saberes tradicionales ligados a sus recursos naturales.
Con información del trabajo de investigación de Elsa Chávez García en Scielo




