Opinión

El robo del siglo

Aguas Internacionales por José Miguel Martínez

Opinión | 01/09/2026| 07:05

Cuando uno piensa en el robo del siglo, piensa en un robo a un banco al más puro estilo de “La Casa de Papel”. Sin embargo, la realidad de hoy en día es muy diferente. Recientemente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró un acuerdo con Venezuela, mismo que calificó como “el mayor acuerdo petrolero de la historia”.

El acuerdo otorga a Estados Unidos el control mayoritario de 17 yacimientos y 65,000 millones de barriles. Esto equivale, aproximadamente, al 22% de las reservas probadas de Venezuela. En otras palabras, esto implica que Estados Unidos tiene ahora el control de casi un cuarto de todo el petróleo que venezolano sin extraer.

Por su parte, Trump le prometió a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, inversión, tecnología, infraestructura y capacidad productiva para mejorar la situación del país latinoamericano. La presidenta reafirmó el comentario de Trump publicando; “De nada sirve tener nuestras reservas petroleras bajo tierra únicamente, cuando no podemos traducirlo en desarrollo para Venezuela”.

Se le prometió a Venezuela que su infraestructura crecerá y que, por consiguiente, en un futuro podría haber una mejor situación para su población. Sin embargo, no hay acuerdos económicos específicos de por medio en favor de Venezuela y, en realidad, Estados Unidos ni siquiera le compró las reservas a Venezuela. Únicamente se comprometieron a invertir más de 390 mil millones de dólares en la extracción de petróleo. También es un hecho que el Gobierno del país latino no tiene actualmente otra opción salvo doblar las manos ante la potencia, pues sigue latente el miedo a que irrumpa en el país y continúe llevándose a personas cercanas a Maduro.

Para Estados Unidos, este acuerdo no solo duplica sus reservas petroleras, sino que le da estabilidad de cara al recrudecimiento del conflicto en el Estrecho de Ormuz y la posibilidad de que las negociaciones con Canadá no se mejoren. Esto debido a que la importación de Canadá es de 101 mil millones de dólares, representando el primer importador de crudo para Estados Unidos y Arabia Saudita, y siendo el tercero a nivel mundial, con 8.3 mil millones de dólares. (Datos de OEC, 2024)

En un santiamén, Estados Unidos pasó de poseer solo el 2.8% de las reservas petroleras globales, a controlar el 6.3%. Esto lo sitúa, indudablemente, en una mejor posición geoestratégica y en una nueva posición para negociar con Irán, pues ahora tiene la capacidad para presionar a Europa para que le compren petróleo a los estadounidenses y dejen de depender de los buques petroleros que pasan por el Estrecho de Ormuz.

Es un hecho que sin la captura de Maduro por parte de Estados Unidos y con la flota estratégica apostada frente a las costas de Venezuela, esto no habría sido posible. El gobierno de Delcy tiene miedo de que Trump decida volver a atacar e imponga a alguien que sí cumpla con los intereses de Estados Unidos. Veamos si esto cambia el juego político internacional a favor de Trump.

Artículos Relacionados

Back to top button