Se duplican contratos de paneles solares
El sofocante calor ya no solo trae recibos caros: el estado vive un "boom" de energía limpia donde los usuarios pasan de pagar miles de pesos a una cuota mínima de solo 90 pesos

El implacable calor de Tabasco ya no solo se traduce en sudor y recibos de luz impagables; ahora es el motor de una silenciosa revolución en los techos de la región.
En apenas un año, el interés por domar la energía solar se disparó por completo: las solicitudes ante la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para instalar paneles solares en los hogares se duplicaron, brincando de mil a 2,191 trámites en proceso o contratados.
Este repunte histórico coloca al estado a la vanguardia del sureste bajo un modelo de autoconsumo que, si bien no desconecta al usuario de la red eléctrica nacional, alivia drásticamente el bolsillo al permitirle pagar una tarifa mínima que ronda los 90 pesos.
Sin embargo, dar el salto hacia un hogar sustentable exige planeación y evitar los espejismos de proveedores improvisados.
También te pudiera interesar:
Según el Colegio de Ingenieros Mecánicos y Electricistas (CIME) de Tabasco, equipar una casa promedio equipada con dos o tres aires acondicionados oscila entre los 120 mil y 140 mil pesos.
Esta inversión ya incluye los equipos y el crucial trámite de interconexión con la CFE, un paso burocrático que muchas empresas informales omiten, dejando a los clientes en el limbo legal, por lo que los expertos urgen a la población a buscar asesoría exclusivamente con ingenieros certificados.
El verdadero potencial de este fenómeno apenas comienza a vislumbrarse en el horizonte urbano.
Ante la fiebre solar que vive el estado, los ingenieros ya preparan una propuesta formal para el Infonavit, buscando que los futuros fraccionamientos y complejos de departamentos en Tabasco integren estos sistemas sustentables desde su construcción de origen.
La meta es replicar los exitosos modelos de vivienda ecológica que ya operan en el norte del país, transformando el ardiente sol tabasqueño de una eterna pesadilla climática a la mayor bendición para la economía familiar.



