El IMSS lanza SOS para ganarle el juego a la canícula
Bajo la sombra y con agua en mano: Con termómetros que amenazan con romper la barrera de los 40 grados, las autoridades médicas activan la alerta para proteger a los más vulnerables del peligroso golpe de calor.

El asfalto casi se derrite y el aire se siente como un soplo directo del horno; Tabasco entra a su temporada más inclemente con la sombra de la canícula acechando a la vuelta de la esquina.
Ante un panorama donde los termómetros se preparan para superar sin piedad los 40 grados centígrados, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el estado ha encendido las alarmas, lanzando un llamado urgente a la población para blindarse contra el enemigo silencioso de la temporada: el golpe de calor.
La advertencia va con dedicatoria especial para cuidar a los más pequeños, a nuestros abuelos y a quienes batallan con enfermedades crónicas, pues un descuido bajo el sol del edén puede ser peligroso.
A nivel biológico, el cuerpo tiene su propio límite y el IMSS explica que el peligro real comienza cuando la temperatura corporal se dispara entre los 39 y 41 grados.
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En ese punto crítico, el organismo “se rinde”, pierde la capacidad de regularse y deja de sudar, apagando el único aire acondicionado natural que tenemos para enfriarnos.
Para quienes se ganan la vida bajo los rayos del sol o realizan actividades al aire libre, la receta médica es clara y obligatoria: hay que declarar treguas obligatorias durante la jornada, buscar el refugio de una buena sombra o techo y recargar energías con agua simple cada media hora.
Para ganarle la batalla al calor extremo no se necesitan superpoderes, sino cambiar el chip diario con armas sencillas pero efectivas: un buen sombrero o gorra de aliados, ropa de algodón de manga larga en tonos claros para rebotar la luz, y un flujo constante de líquidos o suero oral a lo largo del día.
Con las Unidades de Medicina Familiar y los hospitales en Tabasco ya listos y con la guardia en alto para atender cualquier emergencia, la última palabra la tiene el ciudadano.
La meta es clara: que el calor caribeño se quede afuera y la salud de las familias tabasqueñas permanezca a salvo.



