A caminar contra “el mal del puerco”
El especialista Faustino Morales Gómez advierte que el sedentarismo y el abandono de las tradiciones peatonales sitúan al sur del país entre las regiones con mayor obesidad, y propone dos cambios simples: caminar después de comer y agregar verduras a la gastronomía local.

El uso excesivo del transporte motorizado y el abandono de la caminata diaria han detonado una crisis de salud pública en Tabasco, posicionando al sur de México entre las regiones con mayores índices de obesidad y enfermedades cardiovasculares. Así lo advirtió Faustino Morales Gómez, médico especialista en el combate a la obesidad, quien, en entrevista con Diario El Momento, señaló que la modernidad urbana ha modificado drásticamente los hábitos de movimiento de la población.
A decir del experto, la dependencia de los vehículos de transporte público y particulares está pasando una alta factura biológica a los ciudadanos, quienes han cambiado el esfuerzo físico por el sedentarismo.
Morales Gómez enfatizó la necesidad de reincorporar la actividad física a la rutina diaria como un mecanismo urgente para contrarrestar el alto consumo calórico característico de la región.
“Con el advenimiento de los automotores y el transporte, ya casi no camina el tabasqueño. Todo lo queremos hacer en pochimóvil, en combi o en taxi. Antiguamente todo era caminar”, señaló.
Frente a este panorama, el médico insistió en que recuperar el hábito de caminar no solo mejora la convivencia vecinal y el conocimiento de la ciudad, sino que también constituye una herramienta importante para procesar la abundante gastronomía local.
El entrevistado desmitificó el origen del popular “mal del puerco” —esa intensa sensación de pesadez y sueño posterior a los alimentos—, al vincularlo directamente con el exceso en la cantidad y calidad de lo que se consume.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:
Para favorecer el metabolismo y reducir el riesgo de complicaciones como la diabetes o la dislipidemia (colesterol y triglicéridos elevados), propuso una medida sencilla respaldada por estudios recientes.
“Pararnos a caminar 15 minutos después de haber comido, mantener ese ritmo de actividad y no irnos a acostar nos va a ayudar de forma increíble en el metabolismo”, concluyó, al tiempo que recomendó incorporar una porción de verduras en cada platillo tradicional para aumentar el consumo de fibra en la dieta cotidiana.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:




