Opinión

Rusia al acecho

Opinión | 21/09/2026| 21:43

José Miguel Martínez

Desde que Alemania descubrió que Rusia quiso bombardear una central eléctrica en Leipzig, Europa se ha visto envuelta en una serie de dilemas que están cuestionando su manera de ver la geopolítica nacional, local e internacional.

Rusia puso en jaque a la Unión Europea desde 2022 con el ataque a Ucrania. Rápidamente, el viejo continente rechazó y condenó el ataque, pero no quiso reaccionar directamente, aunque Ucrania ya estaba en pláticas para entrar tanto a la UE como a la OTAN. De hecho, según el presidente ruso, Vladímir Putin, el conflicto se desató porque presionaron al mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, para que desplegará misiles balísticos en la frontera, a poca distancia de Moscú.

Por su parte, Europa decidió apoyar a Ucrania con armamento (incluyendo vehículos, aviones y municiones), capital económico e inteligencia para combatir indirectamente a Rusia. Asimismo, la UE sancionó a Rusia con todo lo que se les pudo ocurrir, con el fin de debilitarla económicamente. A esto, por su puesto, también se sumó Estados Unidos, el viejo enemigo de los rusos.

A casi cuatro años y medio del estallido de la guerra contra Ucrania, las cosas han cambiado muchísimo.  Aunque Rusia aún no se ha debilitado, Ucrania parece que pasó de la defensiva y de querer solo detener a los rusos en el frente a atacar directamente instalaciones dentro de Moscú. Ejemplo de ello fue el pasado sábado 19 de septiembre, cuando más de 500 drones ucranianos destruyeron una de las refinerías más importantes del país, situada dentro de la capital.

Este tipo de acciones no le caen bien al Kremlin, que ha estado estirando la paciencia de Europa al sobrevolar misiles sobre Polonia, o disparar bengalas a helicópteros de la OTAN sobre el Océano Ártico. El momento más crítico llegó cuando dos drones cayeron sobre una central energética en Alemania, sin causar daños.

Por un lado, Europa ha dicho que está lista y preparada. Recientemente, movieron muchas de sus tropas a la frontera con Bielorusia y Rusia y han alertado a su población sobre una posible guerra frontal con Rusia. Alemania, en particular, ha empezado a construir hospitales para atender a más de 1000 soldados diarios y ha sostenido verbalmente que “pueden acabar con Rusia en menos de 72hrs”. Por su parte, Rusia dice que Europa está haciendo todo por iniciar una guerra que no ganarán.

A mi parecer, esta liga ya no se puede tensar más. Las implicaciones que tienen esas declaraciones, esas acciones y esos movimientos militares, no pueden llegar a nada bueno. En este punto, para mi gusto, quedan solo dos caminos: El primero es que no hay mejor disuasión para una guerra que demostrar que estás preparado para una. A esto se le conoce como el dilema “de la paz armada”. Pero con las cosas tan tensas no falta mucho para que un mal entendido desemboque en una crisis. El segundo es que Rusia ataque a uno de los países miembros de la OTAN y las alternativas se reduzcan a entrar o no en una guerra frontal con Rusia. En caso de que la respuesta sea no, la duda que acabaría por asentarse en el imaginario colectivo sería ¿Para qué sirve la OTAN?

Artículos Relacionados

Back to top button