
Las fiestas patrias y en particular el Grito de Independencia, es celebrado con fervor por los tabasqueños, aunque en Tabasco no hubo una sola Batalla por esa lucha por independizarse de los españoles, expone el historiador y Cronista de Villahermosa, Geney Torruco Sarabia.
Esa fue “la realidad del movimiento de Independencia en Tabasco. No hubo nada. La Independencia nos la regaló Santana”.
Describe que Antonio López de Santana envió a 400 soldados y en Plaza de Armas, expusieron “aquí se declara a Tabasco independiente del gobierno español”.
El historiador y catedrático de la UJAT reseña que quien estaba encargado de la administración pública en Tabasco representante del gobierno español, “salió huyendo y se fue a Campeche”.
En la entidad no existía una tradición ni la costumbre de festejar con algarabía esa fecha histórica nacional, como en el centro, Bajío y norte del país.

“Todavía en años posteriores a esa Declaración de Independencia, tenía más impacto la representación de la llegada de la llegada de Hernán Cortés o de Juan de Grijalva a Tabasco. Los tabasqueños efectuaban un festejo con una representación de barcos llegando por el rio Grijalva”, narra Torruco Sarabia.
Fue hasta los años 40 cuando empezó a formalizarse en la entidad la fiesta nacional del Grito de Independencia. Y ahora la población realiza con singular alegría el festejo patrio y cívico, que llegó para quedarse.