
Estados Unidos llevó a cabo un ataque en el noroeste de Siria que resultó en la muerte de un líder terrorista afiliado a Al-Qaeda, confirmó este sábado el Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (CENTCOM) en un comunicado oficial divulgado este 17 de enero.
TE PUEDE INTERESAR:
La operación, realizada el 16 de enero, tuvo como objetivo a Bilal Hasan al-Jasim, descrito por CENTCOM como un experimentado líder terrorista con vínculos directos con un miembro del Estado Islámico (ISIS) responsable de una emboscada el pasado 13 de diciembre de 2025 en la ciudad de Palmira, Siria, que provocó la muerte de dos soldados estadounidenses y un intérprete civil.
El alero de la operación, identificado en el ámbito militar como Hawkeye Strike (Ataque Ojo de Halcón), fue ordenado por el presidente de Estados Unidos como parte de una respuesta más amplia a los ataques contra personal estadounidense en regiones de conflicto.
En el comunicado, el almirante Brad Cooper, comandante de CENTCOM, aseguró que la eliminación de al-Jasim demuestra la determinación de Estados Unidos de perseguir a quienes planifican, ejecutan o inspiran ataques contra las fuerzas y ciudadanos estadounidenses, señalando que “no hay lugar seguro” para esos grupos terroristas.
De acuerdo con el mismo reporte oficial, desde el inicio de la operación en respuesta al ataque de diciembre, las fuerzas estadounidenses y sus aliados han atacado más de 100 objetivos relacionados con infraestructura y arsenales del Estado Islámico, utilizando más de 200 municiones de precisión, y han capturado o abatido a cientos de combatientes que representaban amenazas para la seguridad regional y de Estados Unidos.
La campaña militar forma parte de los esfuerzos continuos del gobierno estadounidense para debilitar las capacidades operativas del Estado Islámico y de grupos afiliados en Siria, en coordinación con fuerzas aliadas en la región, manteniendo el enfoque en la protección de sus tropas desplegadas y la prevención de ataques futuros en zonas de conflicto.




