Enchiladas suizas: el origen del platillo mexicano que conquistó las mesas con inspiración europea
Aunque nacieron en la Ciudad de México, las enchiladas suizas deben su nombre al uso de quesos y crema, ingredientes asociados con la tradición gastronómica de Suiza

Las enchiladas suizas son uno de los platillos más populares de la gastronomía mexicana contemporánea. Su historia se remonta a mediados del siglo XX en la Ciudad de México, donde surgieron como una innovadora combinación entre las tradicionales enchiladas y elementos característicos de la cocina europea, especialmente los lácteos que dieron origen a su peculiar nombre.
Las enchiladas suizas se han convertido en un referente de la gastronomía nacional gracias a su característica combinación de tortillas rellenas, salsa cremosa y queso gratinado.
Aunque muchas personas asocian su nombre con una receta proveniente de Europa, la realidad es que este platillo nació en México y forma parte de la evolución culinaria que experimentó el país durante el siglo pasado.
El nacimiento de las enchiladas suizas en la Ciudad de México
La historia de este platillo está vinculada a la Ciudad de México y al surgimiento de nuevas propuestas gastronómicas que buscaban fusionar ingredientes tradicionales mexicanos con técnicas e influencias internacionales.
Durante la primera mitad del siglo XX, diversos restaurantes comenzaron a incorporar preparaciones más sofisticadas a sus menús. Entre ellas destacó una versión de las enchiladas tradicionales enriquecida con crema y queso gratinado, ingredientes poco comunes en las recetas populares de la época.
La propuesta tuvo una rápida aceptación entre los comensales y pronto se convirtió en uno de los platillos favoritos de la cocina urbana mexicana.
¿Por qué se llaman enchiladas suizas?
El nombre no está relacionado con un origen geográfico, sino con los ingredientes utilizados en su preparación.
La abundante presencia de crema y queso evocaba la tradición quesera de Suiza, país reconocido mundialmente por sus productos lácteos. Por ello, los consumidores comenzaron a identificar esta versión como “suiza”, una denominación que terminó consolidándose con el paso del tiempo.
La combinación de sabores suaves y texturas cremosas marcó una diferencia importante respecto a otras variedades de enchiladas elaboradas con salsas más picantes y recetas regionales.
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De receta innovadora a platillo tradicional
Con el paso de los años, las enchiladas suizas dejaron de ser una novedad para convertirse en parte del menú habitual de restaurantes, fondas y hogares mexicanos.
Actualmente existen múltiples versiones elaboradas con salsa verde, salsa roja o incluso ingredientes regionales, aunque el queso gratinado continúa siendo el elemento que define su identidad.
Su popularidad refleja la capacidad de la gastronomía mexicana para incorporar influencias extranjeras y transformarlas en preparaciones con carácter propio.
Cómo preparar enchiladas suizas en casa
La receta tradicional incluye tortillas de maíz rellenas de pollo deshebrado, bañadas con salsa verde cremosa y cubiertas con queso para posteriormente gratinarlas.
El resultado es un platillo reconfortante que combina la esencia de las enchiladas mexicanas con el toque cremoso que le dio fama y que hoy forma parte del patrimonio gastronómico cotidiano del país.
Más allá de su origen, las enchiladas suizas representan el encuentro entre tradición e innovación dentro de la cocina mexicana.
Su permanencia en el gusto de generaciones demuestra cómo una receta inspirada en influencias extranjeras puede convertirse en un clásico nacional y ocupar un lugar especial en la memoria culinaria de millones de personas.




