Gastronomía

Estos son los alimentos más consumidos en México qué no son saludables.

¡Puede que tus productos favoritos estén en esta lista! Algunos alimentos que aparentan ser saludables podrían tener un impacto significativo en tu salud debido a sus ingredientes y procesos de producción.

El ritmo de vida en México suele ser acelerado y demandante, especialmente en las grandes ciudades, donde mantener una alimentación equilibrada no siempre es sencillo. Por esta razón, muchas personas recurren a alimentos procesados o comida chatarra, los cuales son accesibles y sabrosos, pero pueden afectar gravemente la salud, contribuyendo a problemas como la obesidad.

Según una investigación de las doctoras Teresa Shamah y Sonia Rodríguez para el gobierno de México, el consumo de botanas dulces y saladas, comida rápida y bebidas azucaradas ha provocado un incremento en el sobrepeso, la obesidad y enfermedades crónicas en los últimos años.

Es momento de cuidar tu salud. Te mostramos algunos de los alimentos más consumidos en México que, a pesar de su popularidad, no son la mejor opción para tu bienestar.

Los alimentos más consumidos en México que menos benefician tu salud

De acuerdo con la organización Mi Escuela Saludable, los productos ultraprocesados y poco saludables se caracterizan por su bajo valor nutricional y alto contenido de azúcares y aditivos químicos.

Por su parte, Alianza por la Salud Alimentaria señala que México y Estados Unidos lideran el consumo de comida chatarra. Lo preocupante es que muchas veces no somos conscientes de ello y elegimos productos que parecen saludables, pero que en realidad representan un riesgo. Algunos ejemplos son:

  1. Cacahuates, habas, pepitas y frutas deshidratadas
    Aunque estos snacks son tradicionales en México, su valor nutricional es limitado, y algunos de ellos pasan por procesos químicos antes de su venta. Por ello, no siempre son la mejor opción dentro de una dieta equilibrada.
  2. Chocolate
    Los productos derivados del cacao que encontramos en el mercado suelen contener grandes cantidades de azúcares, grasas y conservadores, lo que puede contribuir al aumento de peso y enfermedades metabólicas. Es recomendable moderar su consumo, especialmente en ayunas.
  3. Postres lácteos
    A pesar de que los yogures y otros productos lácteos suelen promocionarse como saludables, muchas marcas contienen niveles elevados de azúcar, sodio y conservadores. La Profeco recomienda revisar bien las etiquetas antes de comprarlos.
  4. Frituras
    Aunque son irresistibles, las papas fritas contienen grandes cantidades de sodio y grasas. Profeco advierte que estos productos procesados, consumidos con frecuencia, pueden generar problemas de salud a largo plazo.
  5. Pastelillos empaquetados
    Un solo empaque de estos productos puede contener alrededor de 6.5 gramos de grasa y una cantidad de azúcar que supera el 10% de la ingesta calórica diaria recomendada por la OMS. Su consumo excesivo se asocia con enfermedades como la diabetes.
  6. Cereales azucarados
    A pesar de su aparente valor nutricional, los cereales comerciales suelen estar cargados de sodio y azúcar. Aunque se promocionan como una opción ideal para el desayuno, en realidad es mejor considerarlos como un snack ocasional.
  7. Salsas para botana
    Son un complemento habitual en las comidas mexicanas, pero debido a su alto contenido de sodio y químicos, pueden provocar problemas digestivos como gastritis o úlceras si se consumen en exceso.
  8. Refrescos y bebidas azucaradas
    Estas bebidas contienen una gran cantidad de azúcar y, aunque algunas versiones se promocionan como bajas en calorías, pueden afectar el metabolismo y dañar los riñones. La mejor alternativa es preparar bebidas naturales con frutas frescas.
  9. Pollo frito
    Aunque algunos establecimientos aseguran cumplir con estándares de calidad, el pollo frito es un alimento altamente procesado y rico en harinas, calorías y grasas, lo que contribuye al sobrepeso. La mejor forma de consumirlo es asado, a la plancha o cocido.
  10. Quesos para untar o tipo grana
    Los quesos industriales pueden contener grandes cantidades de sodio y grasas saturadas para mejorar su conservación y sabor. Un consumo excesivo puede afectar las arterias y aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Ahora que conoces los efectos de estos productos en tu salud, es importante consumirlos con moderación o eliminarlos de tu dieta. Además, siempre es recomendable acudir a un especialista para diseñar un plan alimenticio adecuado a tus necesidades. Recuerda que una buena alimentación es clave para una mejor calidad de vida.

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