Escuela Técnica No. 25 de Tabasco: Edgar un atleta que rompe barreras

La celebración del 50 aniversario de la Escuela Secundaria Técnica No. 25 dejó una huella imborrable al visibilizar historias de superación que conmueven a la comunidad.
Entre ellas destaca la participación de la maestra de educación física Guadalupe González Ruiz, quien durante dos décadas se ha consolidado no solo como una profesional de la materia, sino como los ojos, la guía y el motor vital de su hijo Edgar Adrián, un joven con discapacidad visual y autismo.
Ambos completaron juntos una carrera atlética conmemorativa, un hecho inusual que busca abrir caminos y romper con los estigmas sociales que rodean a las condiciones del neurodesarrollo.
Durante la entrevista, la docente enfatizó la urgencia de cambiar la perspectiva social hacia los trastornos poco comprendidos en la actualidad.
“Yo invito a los padres de familia que tengan fortaleza, paciencia y tenacidad para poder aceptar la discapacidad, tanto la visual como la intelectual, sobre todo el autismo, que ha sido un trastorno que se conoce muy poco hoy en la actualidad”.
González Ruiz recalcó que, pese a las dificultades diarias, la constancia familiar permite construir entornos de inclusión genuina.
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Para la profesora, el deporte adaptado —especialmente el atletismo— ha significado una herramienta fundamental de habilitación, otorgándole a su hijo una excelente calidad de vida, hábitos saludables y la oportunidad de desenvolverse como un joven deportista sano e integrado.
“A él le encanta correr, le gusta sentir la bulla, sentir las palabras de las personas que lo hablan, que nos dan ánimos durante la competencia”.
Esta sinergia demuestra cómo el calor de la comunidad deportiva transforma el esfuerzo en autoconfianza.

La educadora física envió un mensaje solidario a los padres que atraviesan circunstancias complejas y temen involucrarse plenamente en el desarrollo de sus hijos.
“Que no pierdan el ánimo, que tengan fortaleza y sobre todo mucha paciencia, y que le busquen una calidad de vida en el deporte; La aceptación de la discapacidad es difícil, pero con paciencia, fortaleza y ánimo podemos solventarla”.
Su testimonio trasciende las pistas de atletismo, consolidándose como un estandarte de amor incondicional y derechos humanos para las familias tabasqueñas.




