Castigarán con cárcel el acecho
El Congreso del Estado aprobó por unanimidad reformas al Código Penal para sancionar hasta con cuatro años de prisión la persecución persistente; se busca proteger la integridad psicológica y la privacidad de las víctimas.

El Congreso tabasqueño aprobó por unanimidad de votos la inclusión del acecho, también conocido como stalking, dentro del Código Penal local, atendiendo a una iniciativa presentada originalmente en abril del año pasado.
Con esta reforma, que adiciona los artículos 159 Ter y 159 Quater, se busca frenar la persecución persistente e indeseada que vulnera la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos.
La nueva legislación establece penas que oscilan entre los 2 y 4 años de prisión, además de multas que van de las 100 a las 500 UMA, reconociendo el grave impacto psicológico que genera el temor constante a ser seguido o atacado.
La normativa define el delito de acecho como la vigilancia, seguimiento o aproximación reiterada hacia una persona sin su consentimiento, ya sea de forma física o mediante herramientas tecnológicas.
La reforma también penaliza el uso de información personal obtenida en redes sociales para intimidar o coaccionar a la víctima, así como cualquier acto que pretenda causar daño físico o emocional a su entorno cercano.
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Con esta decisión, Tabasco se suma a la tendencia nacional iniciada por Guanajuato bajo la denominada “Ley Valeria”, inspirada en el caso de una docente universitaria víctima de acoso sistemático por parte de un alumno.
Es importante destacar que la ley contempla un incremento de hasta el 50 por ciento en las sanciones mínimas y máximas cuando se presenten agravantes específicas; estás. incluyen el ingreso no autorizado al domicilio de la víctima, el uso de armas, el quebrantamiento de órdenes de protección o actos de vandalismo.
Asimismo, se aplicarán castigos más severos si el delito se comete contra menores de edad, mujeres embarazadas o personas vulnerables, y cuando la conducta sea motivada por razones de género, identidad u orientación sexual, reforzando así la protección jurídica frente a las nuevas modalidades de violencia digital y presencial.




