
En un gesto que reafirma que la salud también se cultiva con el espíritu, el personal de Trabajo Social del Hospital Regional de Alta Especialidad “Dr. Juan Graham Casasús” convirtió la rutina hospitalaria en un oasis de luz.
La tradicional posada navideña no fue solo un evento de calendario, sino un encuentro profundo de humanidad donde los pacientes hospitalizados pudieron pausar su batalla contra la enfermedad para abrazar la alegría.
Esta iniciativa del IMSS-Bienestar destaca la importancia de entornos hospitalarios más amables, donde la medicina y la empatía caminan de la mano para fortalecer la resiliencia de quienes más lo necesitan.
La magia cobró vida cuando médicos, enfermeras, administrativos y el equipo de comunicación social se despojaron de sus batas blancas para transformarse en Reyes Magos, Santa Claus, duendes y payasos.
Con el corazón por delante, este equipo multidisciplinario recorrió las áreas de internamiento no como especialistas, sino como portadores de ilusión.
El propósito fue claro: regalar un momento de desconexión del dolor y sembrar esperanza tanto en los pacientes como en sus familias, recordándoles que en Tabasco, el sistema de salud no solo cuida cuerpos, sino que acompaña historias de vida con profundo respeto y calidez.
Cada obsequio entregado en las manos de los pacientes fue un testimonio de la solidaridad y vocación de servicio que define a la institución. Más que un objeto, cada detalle representó el compromiso de un equipo que entiende que una sonrisa puede ser tan terapéutica como cualquier fármaco.
Al cerrar esta jornada de amor, el IMSS-Bienestar Tabasco reafirma su filosofía de trabajo: una atención donde el compromiso y la calidez humana son los pilares fundamentales para lograr una recuperación integral, demostrando que en estas fechas, la mayor cura es no sentirse solo.





