Compra de útiles, el “calvario” para este fin de semana
Con el inicio del ciclo escolar 2025-2026 a la vuelta de la esquina, las calles de la zona centro de Villahermosa se abarrotan de padres de familia.

Con el inicio del ciclo escolar 2025-2026 a la vuelta de la esquina, las calles de la zona centro de Villahermosa se abarrotan de padres de familia que, en una carrera contra el tiempo, intentan surtir las listas de útiles escolares.
Esta tradición de última hora se repite año con año, poniendo a prueba la paciencia y el bolsillo de las familias tabasqueñas, quienes enfrentan largas filas y gastos que oscilan entre los 500 y los 3 mil pesos, dependiendo del nivel educativo y la marca de los productos.
Papelerías y tiendas departamentales, en especial las ubicadas cerca del mercado José María Pino Suárez, se han convertido en el epicentro de esta frenética búsqueda de ofertas.
Mauricio Pozo, encargado de una de las papelerías más concurridas, confirma que las ventas han repuntado considerablemente, impulsadas por las compras de última hora y descuentos atractivos, como el 10% en artículos escolares.
“Lo que más llevan son libretas, carpetas, lapiceros y mochilas. La gente está aprovechando las promociones”, señala; mientras algunos padres buscan las marcas más reconocidas, otros optan por opciones más económicas para aligerar la carga.
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El tiempo promedio para surtir una lista de útiles puede variar desde 15 minutos hasta una hora, una espera que se extiende en horas pico.
Para muchas familias, este gasto representa un verdadero desafío; tal y como hizo referencia Yasmín Berenice Méndez, madre de un estudiante de primaria, relata que para este año gastó alrededor de 500 pesos.
“Lo más caro son los diccionarios o calculadoras, pero aquí encontré precios más accesibles”, comenta.
En ese sentido, La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha advertido que el gasto puede superar los 3 mil pesos, especialmente en niveles educativos superiores como secundaria y preparatoria, donde las listas son más extensas y los materiales, más especializados.
A pesar del cansancio y el estrés, los niños acompañan a sus padres en la búsqueda de los materiales, a veces sin fijarse en los precios, solo en la emoción de iniciar un nuevo ciclo escolar.
La compra de útiles escolares de última hora se ha convertido en un rito anual que combina la urgencia económica con la esperanza de un nuevo comienzo.