Empanadas de maíz con queso: el antojito tabasqueño que conquista paladares
Una receta tradicional del sur de México que destaca por su sencillez, sabor y el toque artesanal de los quesos frescos de Tabasco.

El estado de Tabasco, reconocido por su riqueza gastronómica, ofrece un sinfín de delicias. Entre ellas, las empanadas de maíz con queso fresco sobresalen como un platillo sencillo pero cargado de historia, sabor y tradición familiar.
La delicia tabasqueña que une tradición y sabor
Ubicado en el sureste mexicano, Tabasco es un estado con una cocina vibrante, influenciada por sus paisajes tropicales, sus tradiciones y la creatividad de sus comunidades. En ciudades como Tenosique, Teapa o Jalpa de Méndez, se producen ingredientes únicos que dan vida a recetas inolvidables.
Entre sus antojitos típicos más queridos se encuentran las empanadas de maíz con queso fresco, una preparación que refleja la esencia culinaria tabasqueña. Fáciles de preparar y de sabor inconfundible, estas empanadas mezclan el maíz con quesos regionales envueltos en papel celofán, conocidos por su sabor suave y textura única.
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Tabasco se distingue por su gran variedad de quesos artesanales, elaborados con esmero por productores locales. Para esta receta, el más recomendable es el queso desmoronado, el cual se vende comúnmente envuelto en papel celofán rojo. Sin embargo, en otras regiones puede sustituirse con queso fresco típico de la Huasteca.
Una combinación poco común, pero deliciosa
Lo que hace especial a estas empanadas no solo es el queso, sino la combinación con un toque de azúcar, lo que genera un contraste de sabores que resulta sorprendente para el paladar. Fritas en aceite vegetal hasta quedar doradas y crujientes, se sirven con repollo rallado, jugo de limón, salsa al gusto y una pizca de queso Cotija.
Con solo unos cuantos ingredientes —harina de maíz, agua, queso, azúcar y aceite— se logra un antojito que ha sido transmitido por generaciones. Perfectas como desayuno, cena o botana, estas empanadas no solo alimentan el cuerpo, sino también el alma y la nostalgia de quien creció con su aroma en la cocina.




