Cocodrilos en riesgo: el relleno de la Laguna de las Ilusiones amenaza su hábitat natural
La reducción del 60% de la superficie de la laguna en Villahermosa está desplazando a cientos de cocodrilos juveniles hacia zonas urbanas; especialistas advierten consecuencias ecológicas graves.

De 500 hectáreas en los años 50, la Laguna de las Ilusiones ha quedado reducida a solo 200. Este impacto ambiental ha obligado a cocodrilos jóvenes a buscar nuevos territorios en zonas habitacionales. Expertos proponen un enfoque turístico y de conservación antes que medidas de extracción.
Pérdida de hábitat provoca desplazamiento de cocodrilos en Tabasco
El relleno desmedido de la Laguna de las Ilusiones, ubicada en Villahermosa, ha reducido su superficie en un 60%, pasando de 500 hectáreas en los años 50 a solo 200 en 2025. Esta transformación del ecosistema está generando consecuencias visibles: los cocodrilos, especialmente los jóvenes, están siendo desplazados hacia áreas urbanas en busca de nuevos espacios para anidar.
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Marco Antonio López Luna, investigador de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) y especialista en reptiles acuáticos, explicó que la población actual de cocodrilos en la laguna ronda los 600 ejemplares, de los cuales el 80% son crías o juveniles. El comportamiento territorial de esta especie impide que convivan fácilmente en espacios reducidos, por lo que los cocodrilos jóvenes buscan expandirse fuera del área, llegando incluso a colonias como la 1ro. de Mayo.
Arroyos y drenajes: rutas inesperadas de migración
El investigador detalló que la laguna se conecta con arroyos, drenes y vasos reguladores, los cuales se convierten en rutas naturales para el desplazamiento de los cocodrilos. Esta situación explica por qué se han reportado avistamientos frecuentes de estos animales en alcantarillas o zonas habitacionales.
López Luna advirtió que retirar cocodrilos adultos para liberar espacio no resolvería el problema. Al contrario, permitiría que entren ejemplares jóvenes con mayor agresividad. “Los cocodrilos grandes suelen ser más tranquilos. Quitarlos podría abrir paso a más animales jóvenes con conductas menos predecibles”, enfatizó.
Propuesta: de riesgo ecológico a oportunidad turística
Ante esta situación, el especialista propuso un enfoque alternativo: aprovechar el recurso natural de forma turística y comercial, como ocurre en otros países. Señaló que la Laguna de las Ilusiones podría convertirse en un atractivo turístico sostenible, promoviendo la coexistencia con esta especie en lugar de temerle.
“El cocodrilo puede ser un recurso como lo son los peces o las aves. Hay planes de manejo avalados por Semarnat que permitirían aprovechar su presencia para impulsar el turismo ecológico. Tenemos un paraíso que no estamos aprovechando”, concluyó.




