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Parto humanizado: el llanto de la vida que transforma la maternidad

En Tabasco ha brindado un total de 1,740 atenciones integrales, orientadas a ofrecer un entorno de confianza, respeto y acompañamiento emocional para las mujeres

Estados | 16/05/2026| 19:15

El frío y la distancia que suelen rodear las salas de partos tradicionales quedaron atrás para Anny Gabriela Zapata Fuentes, una joven madre de 26 años que encontró en el Centro de Salud de Servicios Ampliados (CESSA) “Maximiliano Dorantes” un refugio de dignidad para el nacimiento de su hijo.

Tras haber vivido una experiencia previa y drásticamente distinta en otra institución, la paciente reconoció con profunda gratitud la calidad humana del personal de salud de la unidad del IMSS Bienestar en Tabasco.

Visiblemente conmovida y arropada por un entorno que priorizó su bienestar físico y emocional, Anny Gabriela afirmó que este trato tan cercano no solo le devolvió la tranquilidad y la confianza, sino que transformó por completo su perspectiva de la maternidad al sentirse verdaderamente acompañada y respetada en cada contracción.

Este testimonio de éxito es el reflejo del fortalecimiento del modelo de Parto Humanizado en la región, una estrategia institucional que ya suma mil 740 atenciones integrales que abarcan desde el control prenatal y la planificación familiar, hasta la educación perinatal.

En el caso de Anny Gabriela, el proceso incluyó cinco consultas de control y cursos de preparación que culminaron en un nacimiento exitoso y sin complicaciones.

Al respecto, la enfermera especialista perinatal y encargada del área, María Dolores Macías Bernal, destacó que el principal objetivo del hospital es que las mujeres se lleven una experiencia positiva y segura, lo cual se logra gracias a un equipo profesional y a una red de coordinación obstétrica que el año pasado permitió atender 29 partos exitosos.

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El valor humano de este programa no solo impacta a las madres, sino que redefine los vínculos familiares al permitir la participación activa de los padres en el nacimiento. Cristian Eduardo Madrigal Jiménez, esposo de Anny, estuvo presente durante todo el proceso, brindando seguridad a su pareja e incluso realizando el corte del cordón umbilical bajo estrictas medidas sanitarias, un hito que consolidó el deseo de la familia de regresar a esta unidad médica por la enorme confianza que les genera.

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Felipe Rosales Pérez

Felipe Rosales Pérez/ Reportero con más de 20 años en el periodismo, cubre la fuente política, dependencias estatales y delegaciones federales

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