Villahermosa se pinta de amarillo con el florecimiento del Guayacán
Las avenidas principales de la capital tabasqueña se transforman en una alfombra amarilla, marcando el inicio de una de las temporadas visuales más esperadas por ciudadanos y turistas.

La ciudad de Villahermosa ha despertado bajo un manto dorado que desafía el asfalto; ya que el florecimiento masivo de los árboles de Guayacán, ha convertido arterias viales como Paseo Tabasco, la avenida 27 de Febrero y el Malecón en verdaderas galerías de arte natural.
Este fenómeno, que ocurre puntualmente con el aumento de las temperaturas, no solo embellece el paisaje urbano, sino que ofrece un respiro visual ante el bullicio cotidiano, recordándonos la riqueza biodiversa que define al trópico mexicano.
Este espectáculo visual, aunque deslumbrante, es efímero por naturaleza.
Las flores amarillas en forma de campana suelen permanecer en las ramas apenas unos pocos días antes de caer y tapizar las banquetas, creando un efecto de “alfombra de oro” que es el blanco favorito de fotógrafos y usuarios de redes sociales.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:
Según expertos locales, este ciclo de floración es una respuesta biológica al estrés hídrico de la temporada, una estrategia de supervivencia del árbol que, paradójicamente, resulta en uno de los momentos más vivos y coloridos del año en Tabasco.
Más allá de la estética, la presencia del Guayacán en la zona urbana es un recordatorio vital de la importancia de la reforestación nativa.
Estos ejemplares no solo regulan la temperatura en una ciudad conocida por su intenso calor, sino que sirven como refugio para polinizadores locales.




