Lorena Ramírez rompe su marca personal en el Hong Kong 100 pese al frío extremo y la falta de luz
La corredora rarámuri completó los 100 kilómetros con huaraches y vestimenta tradicional, superando duras condiciones climáticas y técnicas

La atleta mexicana Lorena Ramírez volvió a sorprender al mundo del ultramaratón al imponer un nuevo récord personal en el Hong Kong 100. A pesar del frío intenso, la humedad y una falla en su equipo de iluminación, la corredora rarámuri completó la exigente prueba en poco más de 22 horas, reafirmando su resistencia y su identidad cultural en una de las competencias más duras del planeta.
Un logro histórico en uno de los ultramaratones más exigentes
Lorena Ramírez demostró una vez más que la resistencia rarámuri no tiene límites. En el Ultramaratón de Hong Kong 100, la atleta mexicana completó los 100 kilómetros en 22 horas, 24 minutos y 10 segundos, mejorando su marca previa por casi cuatro horas.
El resultado adquiere una dimensión especial al considerar las condiciones extremas que enfrentó durante la carrera, marcada por bajas temperaturas, alta humedad y problemas técnicos que la obligaron a recorrer varios tramos sin iluminación.
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Correr contra la adversidad
Más allá de la posición final en la clasificación general, el desempeño de Lorena Ramírez destacó por su fortaleza física y mental. El recorrido montañoso, con un desnivel acumulado cercano a los cinco mil metros, puso a prueba cada paso de la corredora, quien mantuvo el ritmo pese a las dificultades.
La falla de sus lámparas convirtió la noche en un desafío adicional, obligándola a avanzar en la oscuridad, confiando en su experiencia y en la determinación que la caracteriza.
Identidad rarámuri que trasciende fronteras
Vestida con su traje tradicional y calzando huaraches, Lorena Ramírez volvió a llevar la cultura rarámuri a la escena internacional. Su participación no solo fue deportiva, sino también simbólica, al mostrar que las tradiciones ancestrales pueden convivir con los escenarios más exigentes del atletismo moderno.
Al cruzar la meta, fue ovacionada por el público, convirtiéndose en un símbolo de orgullo para su comunidad y para México.
El nuevo récord personal de Lorena Ramírez trasciende las cifras. Su actuación en el Hong Kong 100 es un mensaje de perseverancia, identidad y resistencia, que inspira a nuevas generaciones de corredores y a quienes buscan superar sus propios límites.
Correr bajo frío extremo y sin luz en una de las pruebas más demandantes del mundo confirma que, para Lorena, la verdadera victoria está en avanzar, incluso cuando el camino parece oscurecerse.





