Frutas con vitamina C que no son cítricos: opciones saludables y ricas en nutrientes

La vitamina C es un nutriente esencial que el cuerpo humano no produce por sí mismo, por lo que debe obtenerse principalmente a través de la alimentación. Este micronutriente hidrosoluble contribuye, entre otras funciones, a fortalecer el sistema inmunológico, favorecer la absorción de hierro, promover la síntesis de colágeno y apoyar la salud cardiovascular y la cicatrización de heridas.
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Si bien los cítricos como naranjas, limones y toronjas son bien conocidos por su contenido de vitamina C, existen numerosas frutas que no pertenecen a este grupo y que también aportan cantidades significativas de este nutriente.
Entre las frutas no cítricas con aportes importantes de vitamina C destacan:
- Guayaba: una de las fuentes más ricas de vitamina C, con alrededor de 125 mg por pieza, lo que supera ampliamente la recomendación diaria.
- Kiwi: aporta niveles comparables o superiores a los de muchos cítricos; un kiwi de tamaño mediano puede cubrir buena parte de la ingesta diaria recomendada.
- Fresas: una taza de fresas ofrece una cantidad significativa de vitamina C, además de antioxidantes y fibra.
- Papaya: esta fruta tropical puede proporcionar alrededor de 90 mg de vitamina C por taza, combinada con otros compuestos benéficos como vitamina A y fibra.
- Melón y sandía: refrescantes y nutritivos, contienen vitamina C en porciones moderadas y son fáciles de incorporar en la dieta.
- Tomate: comúnmente considerado un vegetal en la cocina, es en realidad una fruta y aporta vitamina C junto con licopeno, un antioxidante relacionado con la salud cardiovascular.
- Cereza y lichi: ofrecen cantidades variables de vitamina C al integrarse como colación o complemento de ensaladas y postres.
Además de estas frutas, otros alimentos como pimientos, brócoli, coles de Bruselas y hojas verdes también contribuyen a la ingesta total de vitamina C cuando se consumen crudos o ligeramente cocidos.
Incorporar una variedad de frutas y verduras en la alimentación diaria es una forma eficaz de asegurar niveles adecuados de vitamina C, especialmente cuando se busca fortalecer las defensas, mejorar la salud de la piel y apoyar funciones vitales del organismo.





