Congreso avala ley para impulsar la ganadería regenerativa y blinda el campo
-En el cierre de su periodo de sesiones, el Poder Legislativo local moderniza la Ley Agrícola para dar certeza jurídica a productores y aprueba reformas históricas que establecen la Ganadería Regenerativa como nuevo modelo productivo estatal, buscando restaurar ecosistemas, combatir la erosión y generar nuevos ingresos.

En sesión ordinaria, previa a la clausura del primer periodo ordinario de sesiones, el Congreso del Estado de Tabasco aprobó reformas y adiciones a diversas disposiciones de la Ley Agrícola para el Estado de Tabasco, con el objetivo principal de actualizar la normativa local conforme a las nuevas disposiciones federales y dotar de un marco jurídico que ofrezca certeza y protección a los derechos de la ciudadanía, especialmente a los productores.
Estas modificaciones buscan regular de manera más eficiente la actividad agrícola en la entidad, brindando herramientas jurídicas, espacios, apoyos e incentivos que fortalezcan a un sector estratégico para el desarrollo de Tabasco, en especial a los pequeños productores.
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Adicionalmente, y en un hecho considerado histórico, el pleno del Congreso también avaló reformas y adiciones a la Ley de Desarrollo Rural Sustentable del Estado de Tabasco.
Dicho dictamen establece e introduce la “Ganadería Regenerativa” como un modelo productivo innovador dentro del marco legal estatal. Este enfoque se define como un sistema que busca restaurar los ecosistemas degradados, incrementar la fertilidad de los suelos, diversificar la vegetación, mejorar la infiltración de agua y, crucialmente, capturar carbono atmosférico, a la vez que se produce ganado de calidad.
Con la reforma a los artículos 166, 167 y la adición del artículo 166 bis de la mencionada norma, Tabasco se coloca como pionero a nivel nacional en adoptar y aplicar un modelo ganadero moderno y regenerativo con respaldo legal.
La iniciativa no solo busca la restauración ecológica y combatir la erosión de suelos, sino que también tiene un impacto económico directo, producir ganado de mejor calidad, reducir las emisiones contaminantes, y generar nuevos ingresos para el sector rural mediante la potencial venta de bonos de carbono.
Esta adecuación normativa fortalece la economía rural con un modelo más rentable y resiliente ante los desafíos ambientales.




